Requiem (Verdi)

Marrinsky Theater

Hay teatros cargados de historia donde cada tablón del escenario, cada cuerda que cuelga del entramado de madera conserva la memoria de innumerables meses de escena, de artistas y técnico que han construido magia y belleza. Éste Requiem, en primer lugar quiere ser un espectáculo dedicado a éste teatro, una manera de destripar y acompañar a la audiencia en sus entrañas. Los teatros como los barcos son lugares construidos para viajar, uno dentro de si mismo, dentro de nuestro inconciente, los otros para transportarse sobre el mar llegando hacia aguas lejanas.

En éste Requiem, el pasaje, el mundo del “después” se cuenta con ligereza, como si se cayera dentro de un sueño, como si aquello que sucederá luego, no obstante los miedos de todos, será luminoso y mágico. A veces una venda delante de los ojos nos impide ver aquello que nos rodea, en éste espectáculo la inocencia de un niño nos tomará de la mano y nos hará sobrevolar con ligereza el mar denso e inquieto, la tempestad emocional que Verdi nos ha dejado como destino.

La noche del estreno de Aida, el pasado año, cenando con el maestro Gergiev, Julie lanzó una idea que a un año de distancia toma forma y vida: contar la ligereza navegando sobre las aguas hinchadas de emoción de ésta extraordinaria partitura y hacerlo con un coro vendado y un niño que vuela atado a miles de globos sobre las cabezas de los solistas, sobre el corazón de la orquesta, en el sueño de los espectadores.

Daniele Finzi Pasca

Director de orquesta: Valery Gergiev
Puesta en escena: Daniele Finzi Pasca
Concepción creativa: Daniele Finzi Pasca e Julie Hamelin

Escenografía: Jean Rabasse
Iluminación: Daniele Finzi Pasca e Alexis Bowles
Diseño de Video: Roberto Vitalini, BASHIBA
Vestuario: Giovanna Buzzi
Maquillaje: Chiqui Barbé

Assistant Puesta en escena: Alona Umanskaya
Assistant Escenografía: Myriam Rose
Assistant Vestuario: Lisa Rufini